miércoles, 29 de agosto de 2012


La Ética de Aristóteles


“Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego”

La ética de Aristóteles tiene un fin que se resume en la búsqueda de la felicidad. Para algunos, la felicidad consiste en los placeres; para otros, en las riquezas; pero el hombre sabio la busca en el ejercicio de la actividad que le es propia al hombre, es decir, en la vida intelectiva.
Ello no excluye el goce moderado de los placeres sensibles y de los demás bienes, con tal de que no impida la contemplación de la verdad. Sobre esta base desarrolla Aristóteles el concepto de virtud. La virtud consiste en el justo medio. Lo que quiere dar a entender es que el actuar del hombre debe estar regido por la prudencia o regla recta.

 Hay dos modalidades de virtud:
·         Las dianoéticas (que se refieren al ejercicio de la inteligencia)
·         Las éticas (que se refieren a la sensibilidad y los afectos).
Todas las virtudes son hábitos que se adquieren por medio de la repetición. La virtud por excelencia es la justicia, la cual consiste en el acatamiento de las leyes y en el respeto a los demás ciudadanos.



La metafísica

La preocupación metafísica de Aristóteles es a la vez crítica, con respecto a la de su maestro Platón, y constructiva, puesto que se propone una nueva sistematización. Lo que pretende con la metafísica es llegar a saber "de los principios y de las causas primeras". Aborda los temas de la metafísica en lo que él llama "filosofía primera", ciencia que considera el ser en cuanto ser. Por ocuparse de las primeras y verdaderas causas, puede ser considerada igualmente ciencia de lo divino, ciencia teológica.

Aristóteles rechaza la teoría platónica de las Ideas separadas de los entes de este mundo. Lo verdaderamente existente no son los "reflejos" de las Ideas, sino los entes individuales, captados por la inteligencia y en los que reside el aspecto universal. En todo ser se da la sustancia y el accidente. Las sustancias sensibles se hallan constituidas por dos principios: materia, que dice de qué está hecha una cosa, y forma, disposición o estructura de la misma.
La ciencia metafísica de Aristóteles culmina en la teología, la cual se ocupa del ser que existe per se, o sea, el ente en su sentido más pleno, la forma pura sin materia. Para probar la existencia de ese ser, apela a varios argumentos: 
"Entre las cosas que existen una es mejor que la otra; de allí que exista una cosa óptima, que debe ser la divina".

Su argumento más conocido es el denominado de predicamento cosmológico: las cosas de este mundo son perecederas, y por lo tanto sufren cambio; este cambio acaece en el tiempo. Cambio y tiempo son, pues, imperecederos; más para que se produzca el cambio o movimiento eterno ha de existir una sustancia eterna capaz de producir ese movimiento.
Pero no podemos retrotraernos al infinito para buscar las causas de las causas, por lo que debemos llegar a un Primer Motor inmóvil. Este motor es Dios, concebido por Aristóteles como fuerza inmaterial inalterable. Ese Ser, sin embargo, no aparece en Aristóteles como creador del mundo, porque éste es eterno.




lunes, 27 de agosto de 2012

Platón
Mito o Alegoría de la Caverna

Mito con el que Platón describe nuestra situación respecto del conocimiento: al igual que los prisioneros de la caverna que sólo ven las sombras de los objetos, nosotros vivimos en la ignorancia cuando nuestras preocupaciones se refieren al mundo que se ofrece a los sentidos. Sólo la filosofía puede liberarnos y permitirnos salir de la caverna al mundo verdadero o Mundo de las Ideas.
Platón lo va describiendo del siguiente modo:

DESCRIPCIÓN DE LA SITUACIÓN DE LOS PRISIONEROS
Estos prisioneros desde niños están encadenados e inmóviles de tal modo que sólo pueden mirar y ver el fondo de la estancia. Detrás de ellos y en un plano más elevado hay un fuego que la ilumina; entre el fuego y los prisioneros hay un camino más alto al borde del cual se encuentra una pared o tabique, como el biombo que los titiriteros levantan delante del público para mostrar, por encima de él, los muñecos. Por el camino desfilan unos individuos, algunos de los cuales hablan, portando unas esculturas que representan distintos objetos: unos figuras de animales, otros de árboles y objetos artificiales, etc. Dado que entre los individuos que pasean por el camino y los prisioneros se encuentra la pared, sobre el fondo sólo se proyectan las sombras de los objetos portados por dichos individuos. 
En esta situación los prisioneros creerían que las sombras que ven y el eco de las voces que oyen son la realidad.


PROCESO DE LIBERACIÓN DEL CAUTIVO

A. Subida hacia el mundo exterior: acceso hacia el mundo verdadero.
1. En el mundo subterráneo.
      Supongamos, dice Platón, que a uno de los prisioneros, “de acuerdo con su naturaleza” le liberásemos y obligásemos a levantarse, volver hacia la luz y mirar hacia el otro lado de la caverna. El prisionero sería incapaz de percibir las cosas cuyas sombras había visto antes. Se encontraría confuso y creería que las sombras que antes percibía son más verdaderas o reales que las cosas que ahora ve. Si se le forzara a mirar hacia la luz misma le dolerían los ojos y trataría de volver su mirada hacia los objetos antes percibidos.

2. En el mundo exterior.
      Si a la fuerza se le arrastrara hacia el exterior sentiría dolor y, acostumbrado a la oscuridad, no podría percibir nada. En el mundo exterior le sería más fácil mirar primero las sombras, después los reflejos de los hombres y de los objetos en el agua, luego los hombres y los objetos mismos. A continuación contemplaría de noche lo que hay en el cielo y la luz de los astros y la luna. Finalmente percibiría el sol, pero no en imágenes sino en sí y por sí. Después de esto concluiría, con respecto al sol, que es lo que produce las estaciones y los años, que gobierna todo en el ámbito visible y que de algún modo es causa de las cosas que ellos habían visto.

      Al recordar su antigua morada, la sabiduría allí existente y a sus compañeros de cautiverio, se sentiría feliz y los compadecería. En el mundo subterráneo los prisioneros se dan honores y elogios unos a otros, y recompensas a aquel que percibe con más agudeza las sombras, al que mejor recuerda el orden en la sucesión de la sombras y al que es capaz de adivinar las que van a pasar. Esa vida le parecería insoportable.
B. Regreso al mundo subterráneo, exigencia moral de ayuda a sus compañeros.
1. Confusión vital por la oscuridad de la caverna.
      Si descendiera y ocupara de nuevo su asiento tendría ofuscados los ojos por las tinieblas, sería incapaz de discriminar las sombras, los demás lo harían mejor que él, se reirían de él y dirían que por haber subido hasta lo alto se le han estropeado los ojos y que no vale la pena marchar hacia arriba.

2. Burla y persecución.
      Si intentase desatarlos y conducirlos hacia la luz se burlarían de él, lo perseguirían y lo matarían.
 INTERPRETACIÓN

Comparación de las realidades.
      
Debemos comparar la región visible con la morada-prisión y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol.
 Comparación de los procesos.
      El ascenso y contemplación de las cosas de arriba es semejante al camino del alma hacia el ámbito inteligible.
Valor de la Idea del Bien.
      Objeto último y más difícil del mundo cognoscible: la Idea del Bien. 
Idea del Bien: causa de todas las cosas rectas y bellas; en el mundo visible ha engendrado la luz y al sol, y en el ámbito inteligible es la productora de la verdad y de la inteligencia; es la realidad que es necesario ver para poder obrar con sabiduría tanto en lo privado como en lo público.


1. Conjetura (eikasia)
La mayoría de personas se encuentran encadenadas con la cabeza fija observando sombras proyectadas por detrás de una muralla como la de los títeres, no pueden girar la cabeza. Aquí se encuentra la mayoría de gente que no se cuestiona nada acerca de lo que ven.

2. Creencia (pistis)
Existen detrás de la pared, unas personas que hacen de titiriteros y con estatuas o figuras de metal o madera proyectan las sombras con la luz producida por una especie de fuego. Estas extrañas personas son los sofistas y las estatuas o figuras serían sus teorías, el fuego sería algo similar a la idea suprema.

3. Pensamiento discursivo (dianoia)
Detrás de aquel fuego se encuentra la puerta de la caverna, donde se encuentran las cosas reales y sus sombras proyectadas por el sol, que no está aquí. Las cosas reales y sus sombras son las ideas/formas. Aquí se encuentran; por ejemplo, los geómetras.

4. Pensamiento puro o Inteligencia (noesis)
El sol con su iluminación es la representación de la Idea del Bien o Idea Suprema. Es la Inteligencia o saber en un máximo nivel. A este nivel solo llegan los Filósofos que logran ver el sol.


martes, 21 de agosto de 2012

Un legado para recordar

¿MORIR POR UN IDEAL?

Quién no tuvo un ideal alguna vez?
Eso por lo que expresamos nuestros sentimientos desde lo más profundo, sin temer a lo que piensen los demás, luchar por esa causa por más mínima que sea y llevarla a cabo. Es lo que nos mantiene vivos, lo que nos motiva a seguir y a querer comunicarlo.




"El ideal es igual a un faro que destella energía, imprime dirección, sentido y contenido. Si está encarnado en el corazón de un equipo, encenderá la luz que le llevará a superar obstáculos y a encontrar razones para levantarse de las caídas que sólo sufren los que jamás renuncian a sus sueños."
 Prof. German Retana 
Mienbro de la Facultad de INCAE, Costa Rica.




Para Ortega y Gasset, “la vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada”








Desde la antigua Grecia , Sócrates fue sentenciado a muerte por querer inculcar a las personas en Grecia que piense por sí mismas.



En la historia de la humanidad muchos fueron los que murieron por proteger y expandir sus ideales.


Rodolfo Walsh



Mariano Moreno
                 
Manuel Belgrano                                                                                                                                                                                       
                                                       












Ernesto "Che" Guevara                                                   





                                            Mahatma Gandhi
                                                                         










"La mayoría de la gente se engaña mediante una doble creencia errónea: cree en el eterno recuerdo (de la gente, de las cosas, de los actos, de las naciones) y en la posibilidad de reparación (de los actos, de los errores, de los pecados, de las injusticias). Ambas creencias son falsas. La realidad es precisamente todo lo contrario: todo será olvidado y nada será reparado. El papel de la reparación (de la venganza y del perdón) lo lleva a cabo el olvido. Nadie reparará las injusticias que se cometieron, pero todas las injusticias serán olvidadas. He allí el gran miedo de no querer morir por un ideal”